La Enfermera de Cuatro Patas

Todo ser humano desde que nace necesita a alguien que siempre esté dispuesto a cuidarlo como un mejor amigo que está en los peores momentos: El Perro. Tal es el caso de la enfermera de cuatro patas, Preciosa que cuida a su amo quien padece de múltiples condiciones.

La canina de la raza Red nose Pitbull, de color canela está entrenada para salvar a Juan, nombre ficticio otorgado para proteger la identidad del niño, cuando le da bajones de azúcar, depresión crónica y ataques del corazón. “Está entrenada para no usar cadenas porque cualquier movimiento que haga le puede romper un hueso ya que todavía tiene los huesos débiles. Preciosa me ayuda con cualquier síntoma, si le baja el azúcar a Juan ella me lo notifica. Si él hace cualquier movimiento que requiera que yo lo atienda, ella me notifica”, expresó la madre de Juan, Zeta González a quien, también se le ha protegido su identidad con un nombre ficticio.
Todo comenzó con la intuición que tenía la mascota desde que fue rescatada hace tres años cerca de los terrenos de Zeta, en Sabana Grande. González indicó que “yo creo que fue más la conexión de ella cuando bebé que ellos hicieron un lazo tan fuerte que eso fue lo que ayudó a que ella sintiera los síntomas que Juan pasaba porque yo lo que le enseñé fue lo básico como ir al baño”.

Sin embargo, González para asegurarse que la conexión entre ambos no era producto de su imaginación, los separó durante un mes para saber cómo preciosa reaccionaria. “Hice la prueba separándolos por un mes, la perrita se puso triste y no quiso comer, ella se puso flaca. Juan empeoró por haberlos separado, después los uní y todo revivió. Es como que cada uno es la vitamina del otro”, expresó.

El momento más duro que vivió González fue cuando hace tres semanas su hijo no se levantó a la hora estipulada y Preciosa le avisó que algo andaba mal. “Mira el ejemplo que me pasó hace tres semanas, le di el medicamento que se toma todos los viernes. Se supone que Juan se levante todos los sábados entre 9:45am a 10:30am y ese sábado no lo hizo. Cuando ese sábado a esa hora no me lo hizo, la perra va donde mi dando vueltas y comienza a notificarme, pero con un ruido bien distinto porque para cada cosa que ella sienta del nene su sonido es bien diferente. Ella fue para donde mi tres veces y ahí supe que algo pasaba”, testificó.
González explicó que cuando se dirigía hacia el cuarto del niño, Preciosa iba hacia el cuarto y volvía hacia la dirección donde Zefa se encontraba, cuando se percata que es algo con el pequeño la canina le brinca encima “…cuando voy para allá, era que el nene no se había movido. Al nene le estaba bajando el azúcar. Si no es por ella yo no me doy cuenta porque yo estaba limpiando”, añadió.

Preciosa emite varios sonidos que indican que algo está mal “cuando es la azúcar, el sonido es bien finito. Con la otra condición (la del corazón), ella comienza dándole vueltas al nene hasta chillar y es más histérico…Ya nosotras sabemos identificar los sonidos”, dijo.

El angelito caído del cielo sigue las ordenes ejecutadas por sus amos. “Nosotros le damos un comando como quédate con papi (Juan) cuídalo y vélalo, ella no se mueve. Si Preciosa ve que Juan se comienza a sentir mal, comienza a impulsarlo a que se siente y suba sus pies. Luego se acuesta en la falda de Juan y de ahí no se mueve. Ah, y no deja que nadie se le acerque, con tal de que él tenga su descanso para volver a coger energía”.
Preciosa es un ejemplo vivo de la raza Pitbull que muchas personas utilizan para peleas de animales, sin embargo, ella es un perro de servicio que desde pequeña fue maltratada porque tenía las costillas rotas y ahora es un motivo de superación.