Deddie Romero, Oscar y una pequeña traviesa

Esta semana terminamos con mucha energía y es que la entrevistada de hoy transmite su carisma a todos los que la rodean. Ella salía de viaje ese día, así que tenía varias cosas que hacer antes de salir. Pero lo más importante era dejar a sus perritos en un buen lugar, para que cuidaran de ellos mientras ella estaba fuera del país. Ahí fue nuestro encuentro, en el Centro De Varona en Guaynabo un hotel para mascotas espectacular, ella llevó un kennel gigante para su perrita de dos meses, frisas, juguetes, comida y todo lo necesario para que sus chicos estuvieran bien.

Deddie Romero, al llegar, saludó a todo el mundo y llevaba en sus brazos a una perrita pequeñita que cabía en la palma de mi mano, y si se preguntan si era la del kennel gigante, pues sí, era ella. Tenía una mansión presidencial para ella sola en donde cabía un Golden Retriever cómodamente. Al otro lado la acompañaba un Doncito muy guapo, un perrito bien cariñoso y el mayor de la familia perruna, tan pronto ella realizó el proceso de check in comencé la entrevista para que ustedes conozcan un poco más sobre sus perri-hijos.

¿Cómo se llaman tus mascotas?

Mis mascotas se llaman Oscar y Khalua, son dos Pug.

¿Escogiste esa raza por alguna razón en particular?

Escogí esa raza por que originalmente mi hija, que ahora tiene 19 años les tenía fobia a los perros, ya a eso de los 3 o 4 años empezó a cohibirse a salir porque había animales en los lugares. Es por esto que rápido dije, es momento de atacar esta fobia y la única manera era comprándole un perrito, y pues le compre a Oscar.

¿Qué edad tienen?

Oscar tiene como 13 años y Khalua tiene solo 2 meses.

¿Cómo fue ese primer encuentro?

Yo he tenido perros toda mi vida pero los Pug a diferencia de otros perros, son perros muy inteligentes, asumen mucho lo que son los comandos y lo que es su entorno en la casa. Me encanto, porque son fáciles de entrenar, saben mucho, conocen la rutina ellos son como unas personitas. ¡Me fascinan!

Kalhua específicamente tiene dos veces la energía de Oscar cuando tenia esa edad, es mucho más intranquila, no se queda quieta y estoy tratando de ver como hago para apaciguarla un poco.

¡Es que es mujer!

¿Qué actividades compartes con ellos?

Pues mira comparto muchas actividades con ellos, yo salgo con ellos, en la casa hay un parque, cuando corro en la urbanización y me llevo a Oscar,  yo doy 10 vueltas y Oscar da 1 nada más. El se va a la marquesina y me espera allí hasta que yo termine las otras 9 vueltas.

Otra cosa es que yo voy al gimnasio de la urbanización y Oscar entra conmigo y él sabe que allí se corre y entonces se pone a correr por todos lados como un loco demente. Realmente intento llevármelos siempre a los lugares que yo voy.

Un día normal de tus mascotas, ¿cómo sería?

Yo me despierto bien temprano a las 4am, yo tengo un gato también y lo primero que hace es que me pide comida, le sirvo la comida. Bajo a donde la perrita nueva, la llevo a hacer sus necesidades en el patio, la traigo le pongo su comida y le sirvo a Oscar también. Una vez ellos están comiendo, cuando Oscar termina lo saco al patio.

Luego yo me preparo, ellos se quedan en la casa y la perrita se queda afuera mientras mi compañero se levanta y la entra en el kennel.

Ya una vez llego de la calle que es más o menos a las 2 o 3 de la tarde los atiendo y se quedan conmigo sueltos en la casa, ellos están todos en la casa.

¿Cómo es esa relación entre el gato y los perritos?

Perfectamente bien, el gato es rescatado de “save a gato” y el es sumamente pacífico, pero ha cogido un poco de celos ahora. Y los celos no son por mí, son por mi compañero que es quien lo soba y lo “tongonea”. El con la pata le deja saber a los otros que ese es su espacio ¡él es mío no te acerques!  

Sé que tuviste la oportunidad de cuidar de Nanook el perrito de Luis Raúl, ¿Cómo fue ese proceso de adaptación?

Pues mira Nanook fue una situación bien extraña porque a Nanook yo no lo conocía, yo lo conocía a través de su papá Luis Raúl, que en paz descanse.  

Tú sabes que los perros adquieren la energía y la personalidad de su dueño, así que Nanook tenía la personalidad de Luis Raúl, que era un cascarrabias que odiaba la humanidad, que se quejaba por todo, que insultaba a la gente, Nanook era así.

Nanook llego a casa y mordía a todo el mundo, había que ponerlo a comer aparte, se me quería escapar. El quería dormir encima de mi cama, entonces fue un proceso de yo irlo enseñando poco a poco con mucho amor por que yo le di mucho amor a Nanook. Por ejemplo, el iba al frente en el carro, cuando yo los paseaba, el no quería ir atrás. Como ya yo sabía que él viajaba ahí pues yo le dejaba su espacio al frente.

Definitivamente el cambio fue del cielo a la tierra, ya una vez Nanook estuvo 6 meses conmigo, ya él no se trepaba en la cama, me daba las buenas noches y dormía conmigo, comía separado del otro eso si que nunca se puedo manejar por que el gordito (Oscar) es bien difícil para la comida también.

Ya Nanook no estaba viendo bien, no tenía muchos dientes, así que sus últimos momentos los paso muy bien, los paso en paz y tranquilo. Se murió tranquilo también, fue bien rápido, un día dejo de caminar, yo me di cuenta que no se estaba poniendo de pie y que no estaba comiendo. Rápidamente llame al veterinario, el se lo llevo y falleció con el veterinario.

Yo le dedique mucho tiempo a Nanook, yo lo llevaba al “grooming” yo le hacía todo a él, lo tenía como  un rey. ¡El rey de la casa!

Estoy segura que él estaba muy agradecido, ¿Si alguna familia planea integrar una mascota a la familia que le dirías?

Pues mira primero, que se den la oportunidad de poder adquirir mascotas que sean rescatadas, que no las compren, yo no soy de las que piensa que deban comprar mascotas. Kalhua me la regalaron y Oscar lo compre, pero fue por que leí mucho y lo quería específicamente para que la nena trabajara con eso. Por ejemplo mi hijo tiene tres mascotas y para la época del huracán María, éramos 7 refugiados las 3 mascotas de mi hijo más los 3 míos.  ¡Era un revolú!

Uno de sus perros yo lo rescate de la calle era mío y él me lo quito así que se lo regale. Los perros rescatados son unos perritos bien agradecidos, son bien buenos, son súper fácil de entrenar, bien obedientes y bien leales. ¡Traten a los animales mejor que a los humanos!

Creo que ya todos se han dado cuenta que prácticamente todos los entrevistados han coincidido en que debemos adoptar, es una decisión sabia y beneficiosa, ya que además de regalarle esperanza a un perrito, llevarás a tu hogar a un ser más que agradecido, cariñoso y leal. Una de las anécdotas favoritas que nos contó Deddie fue la de los refugiados en el huracán María y es que a mí me pasó exactamente igual. Yo pase el huracán con mi familia en el pueblo de Lares y el total de refugiados eran 4 perros y 5 adultos, sin duda esa experiencia nos marcó a todos y estoy segura que fuimos muchos los que pasamos el huracán de la misma forma. Si a ti te pasó igual comparte con nosotros tu anécdota en los comentarios e invita a tus amigos a contar la suya.

¡Hasta la próxima!

Por: Verónica M. Negrón Nieves